Mientras la inversión en un piso que luego se pone en alquiler genera una rentabilidad media de entre el 6% y el 8% en España, una lavandería registra una rentabilidad del 18% anual, según afirma la franquicia de lavanderías Fresh Laundry en un comunicado. En los últimos tres años la cantidad de lavanderías ha incrementado en España un 65%.

En el caso de la cadena de lavanderías Fresh Laundry, para convertirse en franquiciado se requiere contar con una inversión de 85.000 euros. Las condiciones de apertura son mínimas y flexibles, puesto que no hay canon de entrada ni de royalties. La duración del contrato es de 10 años.

Roberto Haboba Gleizer, CEO de Fresh Laundry, explica que “el modelo de negocio de las lavanderías autoservicio en régimen de franquicia es muy rentable porque no se necesitan empleados y el proceso de obtener beneficios se hace de manera muy rápida. Es un servicio que ha crecido mucho acompañado de los cambios sociales y culturales en cuanto al lavado de ropa se refiere. Su practicidad y facilidad para los usuarios impulsa el desarrollo exponencial de este modelo”.

La búsqueda de local, la instalación de maquinaria y la provisión inicial de productos son las principales cuestiones iniciales que se tienen en cuenta a la hora de invertir en esta línea de negocio. Luego, el funcionamiento es autónomo y requiere de escasa vigilancia por parte del inversor. Tal es el potencial con que cuenta este sector, que desde el Grupo Fresh ya se han desarrollado variantes, como son las lavanderías de autoservicio para mascotas y las lavanderías transportables para poder funcionar en espacios como centros comerciales, estaciones de esquí o estaciones de servicio.