La entrada de franquiciados en la Asociación Catalana de Franquiciadores (ACF) será un hecho a partir de este año, si la asamblea general –que se convocará para el próximo mes de mayo– lo aprueba, de acuerdo con la decisión tomada por la junta directiva en su última reunión del pasado 2 de abril. Con ello se pretende dar voz y abrir todas las líneas de colaboración a las dos partes que conforman la base del sistema de franquicias.

Es un paso que se está dando en muchos otros países que también han llegado a la conclusión de que es imprescindible crear un foro común para la defensa de los intereses de unos y otros. El Reino Unido, Bélgica, Francia, Portugal y Brasil ya lo tienen establecido, al igual que la IFA norteamericana, y la asociación española también lo tiene previsto en su hoja de ruta.