Para la compañía, 2019 se presenta como un año de "consolidación de todo lo puesto en marcha durante el pasado ejercicio, con un ambicioso plan de expansión centrado en la apertura de ocho nuevos locales, con ubicaciones ya definidas y varios de ellos con procesos de negociación ya abiertos", según afirma la enseña en un comunicado.

Durante los últimos 12 meses, BaRRa de Pintxos ha sentado las bases de su proyecto de expansión llevando a cabo una profunda trasformación de la empresa y configurando un nuevo equipo directivo que ha liderado un profundo cambio en su gestión.

Su estrategia empresarial ha contemplado además una mejora en los procesos de gestión, un nuevo software de compras y control de stock, así como del punto de venta, nuevos proveedores y una mayor estandarización para facilitar la operativa de las cocinas, además de un nuevo equipamiento con el que ganar velocidad y rapidez en el servicio. Todo ello le ha permitido agilizar los tiempos de producción y, por consiguiente, también el servicio al cliente.

BaRRa de Pintxos ha mantenido los precios "ofreciendo la mejor calidad gastronómica, pero más rápido que nunca" y sin dejar de lado una potenciación del delivery a través de las empresas Glovo y Deliveroo, que llegaron a suponer en algunos de sus locales hasta un 5% de las ventas totales.

En 2018 la empresa estrenó oficinas centrales. Además, cuenta con una nueva agencia de marketing y publicidad con la que pretende reforzar la imagen de marca entre sus actuales clientes y público objetivo.

Todos los cambios han supuesto que los locales de BaRRa de Pintxos "hayan cerrado el año en positivo con respecto al año 2017, a pesar de haber sido un año difícil económicamente, añadido a una bajada en el porcentaje de consumo en general".