La red de intermediación inmobiliaria CENTURY21 analiza los primeros 7 meses del año, en los que considera que la prudencia debe regir un mercado en el que hay señales nacionales e internacionales que, sin ser alarmantes, no deben dejar de ser analizadas:

1. La demanda internacional sigue siendo un pilar importante del sector inmobiliario residencial en España y parte fundamental del mercado en muchas ciudades de costa e islas. Pero España compite en un mercado global donde países como Portugal con sus políticas de incentivos fiscales para no residentes y otras medidas captan cada vez más demanda internacional. Igualmente, otros países de Europa como Grecia o Croacia, entre otros —incluso del continente africano— empiezan a recuperar la confianza de los consumidores y son una competencia a tener en cuenta. Hay que mantener la competitividad internacional y la promoción de las distintas regiones turísticas de España y estar atento a las dinámicas geopolíticas europeas e internacionales.

2. La demanda sigue en alza, las familias españolas y los jóvenes mantienen su aspiración de ser propietarios. En la red CENTURY21 en julio la demanda (personas que buscaban casa) se incrementó un 45% con respecto a julio de 2018, cifra que en el acumulado del año está en el 25% con respecto a 2018. Pero lo que registramos es una brecha cada vez mayor entre la oferta de vivienda disponible y las necesidades y poder adquisitivo de los españoles. Los precios han subido mucho más que la renta disponible de los españoles. Empieza a ser evidente que el esfuerzo para comprar o alquilar casa está por encima de lo aconsejable y condiciona para conseguir completar una transacción inmobiliaria y acceder a una solución de vivienda. Esto es una realidad visible ya en el centro de las principales ciudades como Madrid y Barcelona y también en ciudades con más presión turística.

3. La realidad anterior obliga a muchas familias y jóvenes a buscar alternativas de vivienda en la periferia del centro de las ciudades, en el extrarradio y en ciudades secundarias. Este incremento de demanda dinamiza el mercado en estas zonas, incrementando tanto el número de transacciones como la subida de precios. Esta subida de precios en las zonas de la periferia y extrarradio, donde se concentran familias con menores rentas, implicará a medio plazo problemas similares de acceso a la vivienda.

4. Creemos que esta subida de la tasa de esfuerzo para comprar y alquilar una vivienda será el principal freno en los próximos meses.

5. El incremento de la oferta de obra nueva y el ajuste de las expectativas de los propietarios de inmuebles de segunda mano, que empiezan a bajar los precios de venta, así como el ajuste de precios de los pequeños propietarios de pisos destinados a alquiler vacacional (en las principales ciudades) —que empiezan a poner sus inmuebles en el mercado de alquiler de larga duración o en venta (porque el alquiler vacacional requiere mucha atención y trabajo)— van a impactar positivamente en la oferta, lo que ayudará a equilibrar el mercado en los próximos meses.

6. Los altos precios de los terrenos, los largos plazos para la obtención de licencias, la escasez de mano de obra y la subida de los precios de la construcción de vivienda limitarán los intereses de los inversores y de grandes inmobiliarias para producir viviendas a precios ajustados al poder adquisitivo de la gran mayoría de los españoles.

Lo fundamental es que las autoridades públicas y los operadores privados tengan una visión integrada y estratégica a largo plazo con soluciones estructurales para la vivienda y no cedan a la tentación de implementar medidas cortoplacistas y puntuales.