El sector de las obras y las reformas cuenta con un nuevo modelo de negocio basado en la franquicia: autónomos y pequeñas y medianas empresas que se asocian a Melom para trabajar bajo su marca. “La principal característica es que nuestros asociados deben ser profesionales del sector de la construcción y las obras. Es lo que nos diferencia de otras franquicias, donde el inversor no tiene por qué conocer el negocio. Aquí es imprescindible”, asegura José Luis Carrone, director general de Melom España.

A punto de cumplir su primer año en España, Melom está en plena expansión. El número de reformas de viviendas, oficinas y locales está en aumento ya que, durante los años de la crisis, no se acometieron esas obras. “Ante la necesidad de hacer obras en una vivienda o local, pensamos que es un buen momento para profesionalizar este sector, donde el intrusismo y la informalidad han generado mucha desconfianza. Melom pretende transformar esta imagen”, confirma José Luis Carrone. Para ello cuenta con la experiencia de ocho años en un mercado como Portugal, con una problemática muy similar a la del mercado español.

¿Qué ofrece Melom al franquiciado?

Son tres las modalidades de franquicia que ofrece Melom. Por un lado, Melom Obras, donde las unidades están habilitadas para realizar reformas integrales y obras nuevas. Por otro lado, Melom Reformas, para la realización de todo tipo de reformas parciales. Y, por último, Melom Especialidades, dirigida a aquellas empresas y profesionales dedicados a trabajos específicos, como la domotización de espacios o la climatización.

La oferta de Melom a sus franquiciados se fundamenta en tres pilares: visibilidad, tecnología y acompañamiento. En primer lugar, el franquiciado de Melom pertenece a una comunidad que dispone de un call-center, una web, campañas de difusión de la marca, etc. En segundo lugar, el software de gestión comercial aporta al franquiciado una herramienta útil para la gestión del negocio: preparar presupuestos, certificaciones, facturación, pagos y cobros, etc. Y, como tercer pilar, los procedimientos para relacionarse con el cliente son fundamentales para Melom, tanto a través de manuales como con el trabajo de los dinamizadores que, desde el departamento de Operaciones, les asesoran. “El franquiciado no está solo. Tanto desde el máster como el resto de las unidades Melom le acompañamos y le apoyamos. Por ejemplo, hay unidades que tramitan licencias y certificados energéticos y a ellos puede acudir cualquier otra unidad Melom que necesite realizar esos trámites”, asegura José Luis.

Para convertirse en franquiciado de Melom España, un autónomo o pequeña empresa debe presentar sus habilidades y experiencia profesional y pasar una entrevista personal. Además, el franquiciado no tiene la obligación de contar con un local, lo que reduce la inversión necesaria.

Más de 200 franquiciados en Portugal

Melom nació en Portugal hace ocho años, creada por dos socios que proceden del sector inmobiliario. Hoy en día, Melom Portugal cuenta con más de 200 franquiciados y ha logrado partners tan destacados como Leroy Merlin, cuyas instalaciones para sus clientes realiza Melom. 

En España llevan tan solo unos meses y han comenzado su implantación en la Comunidad de Madrid, donde ya cuentan con más de 20 franquiciados. Después continuarán su expansión en otras comunidades, “aunque Melom ya está empezando a ser conocida gracias a nuestra trayectoria en Portugal”, asegura José Luis Carrone, director general de Melom España.