Yves Rocher nació en abril de 1930 en La Gacilly, un pequeño pueblo de la Bretaña francesa. Su primera incursión en el mundo de los cosméticos fue con una crema natural, que él mismo vendió a través de anuncios en un diario. En 1959, fundó la marca Yves Rocher, con una estrategia basada en la "belleza de las plantas" y el rechazo a los productos sintéticos, y en 1969 abrió su primer local en el céntrico bulevar Haussmann de París.

La Gacilly

Tras más de medio siglo, mucho han cambiado las cosas para una compañía que, actualmente, pertenece al Grupo Rocher, que también opera con las marcas Petit Bateau y Flormar, y está controlada en un 97% por la familia fundadora. Su cifra asciende a 2.100 millones de euros y su plantilla alcanza los 15.000 trabajadores, con 2.600 establecimientos repartidos en más de noventa países.

 

Pasión por el verde

Yves Rocher está presente en una treintena de países, pero La Gacilly sigue estando en el corazón de la marca, y es donde fabrica sus productos de belleza. Como el fundador era un hombre botanista, recolector, fabricante y distribuidor que puso en marcha un modelo innovador que integraba todas las etapas del ciclo de vida de sus productos, el cultivo sigue presente en su cultura empresarial.

Cultivo biológico

A día de hoy, dirige la empresa Bris Rocher, nieto del fundador y, aunque la empresa cuenta con 16.000 colaboradores en todo el mundo, las sedes bretonas fabrican y envían más de 300 millones de productos al año y crean más de 10.000 empleos directos e indirectos en la región. De este modo, toda la producción se lleva a cabo en las tres fábricas bretonas situadas en un radio de 30 km: en La Gacilly se fabrican los productos de higiene y los tratamientos, en Rieux el maquillaje, y en Plöermel los perfumes.

Los terrenos de La Gacilly cuentan, además, con un Jardín Botánico, donde 1.100 especies son cultivadas y estudiadas, y dedica 55 hectáreas de campo al cultivo bio de la caléndula, la capuchina, el aciano, la malva, la camomila, el árnica…, plantas emblemáticas de sus formulaciones, para las que selecciona siempre materias primas de origen vegetal como las ceras, los aceites, las mantecas o las resinas.

Sede en Francia

La belleza de la mujer

A lo largo de su historia, Yves Rocher mantiene su compromiso de ofrecer las riquezas de la naturaleza al alcance de la belleza de las mujeres, protegiendo la naturaleza de manera activa y preservando la biodiversidad con pasión. Pero no se contenta con limitar su impacto en el medioambiente, sino que apoya activamente la Convención de la Diversidad Biológica de la ONU con sus tres objetivos: el mantenimiento de la biodiversidad, la utilización sostenible de sus elementos y la repartición justa y equitativa de los recursos genéticos.

La marca Yves Rocher siempre ha estado guiada por una convicción: todas las mujeres tienen derecho a la belleza, en todos los rincones del mundo.
Por eso, pone en práctica la regla de ofrecer productos de calidad a precios razonables. Yves Rocher cuenta actualmente con 1.600 centros en todo el mundo; a través de ellos, ofrece consejos, diagnósticos de piel, cheques regalo, dosis de muestra, tarjeta de fidelización…, manteniendo un vínculo con cada mujer para que se sienta mimada.

El mercado español

En España, Yves Rocher cuenta con más de 1,5 millones de clientes y una cifra en constante evolución desde hace más de 15 años. La compañía mantiene su apuesta por el formato de la franquicia, con la que se ha extendido por todo el territorio, y prevé incrementar su red comercial hasta alcanzar 180 tiendas en 2018. Una marca fuerte, un saber hacer reconocido y un acompañamiento de proximidad son las claves que ofrece la marca para lograr el éxito.

Nuevas tiendas

Para ello, ha anunciado que invertirá tres millones de euros este año para poner en marcha doce nuevas tiendas y renovar una veintena de establecimientos en el mercado español. Los nuevos establecimientos se encontrarán en la Comunidad de Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía y en los dos archipiélagos. Entre las aperturas más significativas, se encuentran las de los centros comerciales Plenilunio, en Madrid, y Maremagnum, en Barcelona. Además, Yves Rocher ultima también una nueva tienda en Tenerife.