Con más de 135 años de historia, Chocolates Valor apuesta por la innovación con nuevos lanzamientos que satisfacen las exigencias y gustos del consumidor, mientras mantiene los valores que han permitido su historia de éxito.

Con casi 350 personas en plantilla y dos fábricas, una en Ateca (Zaragoza) y otra Villajoyosa (Alicante), la compañía produce una media de 20.000 toneladas de chocolate al año y crece a un ritmo del 12%, con el 17,5% de la cuota de mercado en tabletas de chocolate.

Pero la historia de Chocolates Valor arranca en 1881, con Valeriano López Lloret como fundador y protagonista, aunque los antecedentes familiares se remontan varias décadas atrás, cuando la saga de la familia López ejercía de chocolatera en la zona de la Ermita.

Es a partir de los años 60 cuando Valor adopta la estrategia de la calidad y lanza al mercado el chocolate puro, producto que se ha convertido en un emblema de la marca.

Durante los años 80 y 90, la expansión comercial es enorme y exige una total reestructuración y ampliación de la planta de fabricación, al mismo tiempo que se inicia también la comercialización de bombones y empieza a exportar a algunos países sudamericanos y asiáticos, como Argentina, Venezuela o Japón.

bombones

El secreto de fabricación de Chocolates Valor se basa en la selección de las mejores semillas de cacao de diferentes partes del mundo, como son Ghana, Panamá y Ecuador. La compañía sostiene que esto le ha permitido mantenerse como líder absoluto en importantes segmentos como los chocolates negros, donde cuenta ya con 30,76% de la cuota de mercado, o los sin azúcar, donde roza el 71,51% de las ventas.

Al igual que fue pionera en la elaboración de tabletas de chocolate puro en España, en el aumento del porcentaje del cacao, en la eliminación de las grasas vegetales y en la creación de su propia red de chocolaterías, la firma lleva varios años apostando por una política de innovación para satisfacer las necesidades de todos sus consumidores con lanzamientos como el chocolate con leche sin lactosa, el chocolate sin gluten o las tabletas sin azúcar edulcoradas con estevia.

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Su apuesta por el modelo de franquicias

Las Chocolaterías Valor son un punto de encuentro entre tradición y vanguardia. Los establecimientos, entrañables y acogedores, han sido concebidos para degustar el más exquisito chocolate a la taza acompañado por churros artesanos, granizado de chocolate, batidos, o repostería artesana, productos que componen una extensa carta con más de 60 propuestas. Se trata de un doble negocio: chocolatería y tienda en un mismo concepto, ya que las franquicias tienen un espacio de tienda donde el cliente tiene la posibilidad de comprar todo tipo de productos elaborados, como por ejemplo su gran variedad de bombones.

Además, cuentan con una ventaja especial que las coloca en una posición destacada dentro del sector: la posibilidad de incorporar a su oferta de productos todas las novedades, avances y mejoras que puede aportar Chocolates Valor en maquinaria y procesos de producción.

La inversión necesaria para abrir una Chocolatería Valor es de 200.000 euros de media (dependiendo de las dimensiones del local), con un canon de entrada de 24.040 euros, un royalty del 5% y sin canon de publicidad. El local se debe ubicar en una población con un mínimo de 100.000 habitantes o bien en poblaciones turísticas. Debe tener una superficie de entre 150 y 200 m2.