Pueden venir malos tiempos para los centros de bronceado artificial tras el posicionamiento de la agencia nacional de seguridad sanitaria francesa, que ha pedido la prohibición de las cabinas de bronceado en el país vecino, por el riesgo –al parecer, demostrado– de facilitar el desarrollo del cáncer de piel. Si esta actitud, apoyada por la academia francesa de medicina y destacados dermatólogos, consigue su propósito es de esperar que pronto tengamos un problema en España con los centros de estética, muchos de ellos franquiciados, que ofrecen este servicio.