El punto de partida una vez tomada la decisión de unirse a una red de franquicias pasa por disponer de toda la información necesaria sobre lo que implica ser franquiciado y las obligaciones que se tendrán que asumir durante y después del contrato. Para José Zamarro, abogado especializado en el asesoramiento y defensa del franquiciado, “el error más habitual que comete el emprendedor cuando piensa en convertirse en franquiciado es el de tomar la decisión con el corazón y de manera improvisada, sin cuestionar los datos que entrega la empresa franquiciadora. Por tanto, es necesario recabar información sobre esta y estudiar el sector en el que la franquicia desarrolla su actividad y los márgenes teóricos de negocio con los que tendrá que operar”. Y es que la falta de rentabilidad es la causa principal de los fracasos en los contratos de franquicia. Por ello, será imprescindible realizar un estudio de mercado objetivo y riguroso. “Los planes de negocio que realizan las empresas franquiciadoras son a menudo demasiado optimistas”, añade Zamarro.

 

Los planes de negocio que realizan las empresas franquiciadoras son a menudo demasiado optimistas

 

Contrato de franquicia

Una vez se dispone de toda la información necesaria para afrontar el reto empresarial con garantías, es aconsejable recibir asesoramiento antes de firmar un contrato. “No se debe suscribir un contrato de estas características sin conocer la trascendencia que tendrán las obligaciones que se asumen con su firma”, apunta el abogado. Por ello, se debe prestar especial atención a las obligaciones poscontractuales y a las que a título individual (como persona física) asumirá el franquiciado al firmar el contrato.

 

Se debe prestar especial atención a las  obligaciones poscontractuales y a las que a título individual (como persona física) asumirá el franquiciado al firmar el contrato

 

Además, este deberá exigir al franquiciador –antes de la entrega de cualquier cantidad (como reserva o señal) y también con anterioridad a la firma del contrato– la entrega del documento que contiene la información precontractual (DIU) que exige el RD 201/2010, en el que se regula la actividad comercial en régimen de franquicia. Este documento debe contener la siguiente información:

  • Datos de identificación del franquiciador.
  • Acreditación de tener concedido para España, y en vigor, el título de propiedad o licencia de uso de la marca.
  • Descripción general del sector de actividad objeto del negocio de franquicia.
  • Experiencia de la empresa franquiciadora.
  • Contenido y características de la franquicia y de su explotación.
  • Estructura y extensión de la red en España.
  • Elementos esenciales del acuerdo de franquicia (borrador del contrato).

 

Opiniones de franquiciados 

En España, es habitual abrir pequeños negocios sin realizar un estudio de mercado y el hecho de emprender esta misma actividad bajo el paraguas de una franquicia no elude la necesidad de tomar las cautelas necesarias.

 

Con la firma del contrato, se entrará a formar parte  de un "club", y nadie lo debe hacer sin conocer lo máximo posible de esa organización

 

Por tanto, una vez se dispone de información y de asesoramiento profesional, es muy aconsejable que el futuro franquiciado realice una labor de investigación porque, como apunta Zamarro, “con la firma del contrato entrará a formar parte de un ‘club’, y nadie lo debe hacer sin conocer lo máximo posible de esa organización. Para recabar esta información será imprescindible hablar con otros ‘socios’, los franquiciados que pertenezcan a la red, en especial aquellos que lleven más tiempo, quienes podrán informar de las ventajas y los inconvenientes que supone pertenecer a la cadena”. Internet también puede ser una buena herramienta, ya que es probable encontrar comentarios de clientes y de otros franquiciados sobre la empresa franquiciadora.

Obligaciones del franquiciado

Una vez debidamente completadas las fases de recopilación de información y asesoramiento, el último paso para convertirse en franquiciado es la formalización del contrato de franquicia que regula las obligaciones que asumen cada una de las partes. La esencial del franquiciador será la de trasmitir su know-how, que se realizará mediante los cursos y la asistencia técnica y comercial que debe prestar al franquiciado. Por su parte, la del franquiciado consistirá en replicar el modelo de negocio desarrollado por el franquiciador, respetando los sistemas desarrollados por la franquicia y ofreciendo los bienes y servicios que componen su catálogo. Además, el franquiciado estará obligado a abonar las cantidades que, en concepto de royalties, se devenguen en cada periodo como contraprestación al asesoramiento recibido.

Estos contratos disponen de los mecanismos necesarios para resolver los conflictos o discrepancias que durante el desarrollo de los contratos puedan llegar a producirse. El franquiciado deberá  prestar especial atención en relación con las siguientes obligaciones: 

  1. Las que se refieren a la obligación del franquiciado de adquirir del franquiciador –o de los proveedores homologados– los bienes que después se han de revender.
  2. Las que tratan de los precios de venta al público de los productos o servicios objeto del contrato.
  3. Las que imponen al franquiciado la obligación de asumir las promociones que imponga el franquiciador.
  4. Las que regulan el funcionamiento de las acciones de marketing generales y la aportación que a tal fondo debe hacer el franquiciado.
  5. Las que tratan lo relativo a la zona de exclusividad y a la obligación del franquiciador de no realizar competencia desleal frente al franquiciado.
  6. Las que limitan, una vez resuelto el contrato, la capacidad del franquiciado para continuar con la misma actividad.