Un taller de vehículos era una manera de volver a los inicios de su vida laboral, pero, con las nuevas normativas, la idea requería de una inversión que, en ese momento, no le era posible. La franquicia fue la solución. Concretamente, Auto Restore.

“Aposté por el autoempleo en vez de buscar un puesto de trabajo por cuenta ajena. Un amigo nos habló de la opción de montar una franquicia y ser nuestros propios jefes”, cuenta Enrique, que añade: “Tenía un concepto diferente al que habíamos trabajado hasta ahora; no se trataba de cambiar o sustituir piezas sino de restaurarlas, y nos gustó la idea”.

Franquicia Auto Restore

Para decidirse por este tipo de negocio fueron fundamentales algunas ventajas:

  • Una inversión baja, de entre 15.000 y 30.000 euros, era una cantidad asumible. Pudo conseguir financiación presentando el proyecto y un plan de empresa bien trabajado en varias entidades bancarias.
  • No era necesario un local, ya que el concepto era minimizar los tiempos de espera y las reparaciones se podían realizar in situ, con el consiguiente ahorro en traslados. No tener local también suponía un ahorro de gastos.
  • Las herramientas, equipos y químicos utilizados formaban parte de la inversión inicial y su reposición era rápida y económica.
  • Los horarios, aunque bastante libres, se mueven en función de la temporada, ya que la demanda crece notablemente con el incremento estacional de ventas.
  • La cartera de clientes era fácil de consolidar debido a lo novedoso de los sistemas de reparación.

Surfeando y remontando

Y así lleva ya 14 años. Con un negocio que ha surfeado la ola de la crisis y que vuelve a remontar con viento a favor. “Nuestros clientes vuelven a llamarnos porque saben de la profesionalidad y el cariño con el que tratamos sus coches”, asegura Enrique.

Enrique es, además de su propio jefe, especialista en teñir y renovar tapicerías de cuero, remozar los guarnecidos interiores de los vehículos, tapizar parcial o totalmente los asientos, volantes, techos, arreglar chinazos en la luna y quemaduras, "enganchones" y rotos en la tapicería. “Recomiendo el modelo de franquicia como solución al autoempleo”, concluye.